Erik 27 años - Cruz Roja

Castellano
Català
Castellano

“No sé por qué sigo siendo médico. O por qué sigo ejerciendo como médico, al menos.

En su momento decidí estudiar medicina, y las consecuencias de esta decisión no tienen tanto que ver con la adquisición de conocimientos como con la adquisición de una sensación de responsabilidad: me han enseñado a tratar (y a veces curar) las enfermedades de las personas. Pero en la carrera apenas nos enseñaron la parte biológica; la fisiología, la anatomía... Los condicionantes sociales, antropológicos y psicológicos no eran más que una nota al pie. Y una vez en la residencia, incluso en la de medicina familiar y comunitaria, el acento de nuestra formación seguía puesto en lo biológico.

No acabé la residencia. La dejé, y desde entonces me he metido de lleno en el mundo del teatro. 

Sin embargo, no sé si es por amor, por necesidad o por el maldito sentido de la responsabilidad, pero sigo volviendo a la medicina. Atiendo a personas con drogodependencias. Los visito en sus casas con frecuencia, a veces cada quince días. Los conozco, a ellos y a sus familias. Los veo vivir. Poco importa la biología; la fisiología y la anatomía apenas las utilizo.

No trato (ni mucho menos curo) a mis pacientes, sino que los acompaño mientras intento aliviar sus males. Y quizás esta es una medicina a la que tiene sentido volver.”

 

Català